A dios gracias porque el es hombre.

Mis zapatillas empezaban a conversar entre ellas cuando se me ocurrió que era hora de conseguir unas nuevas.

– Papa, necesito zapatillas nuevas.

– Cuando?

– Cuando quieras.

– Ok

Llegamos a la famosa tienda.

– Cuales?

– esas

– estan buenas?

– Si… se amarran, se ponen en las patas y caminan cuando camino, están bien.

– ok.

– vamos.

No tengo tiempo, ni paciencia, ni animo, ni imaginacion para escribir la misma historia en version mujer.

…Pero prometo que lo hare.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas… para ti.

¿Tienes algo para decirme?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s