Buenas migas!

Despues de que nos aburrimos de escuchar al coke que queria ir a Janesville, decidimos finalmente acompañarlo. Por un lado, que yo hubiese llegado fue un poco algo así como una salvación, porque a pesar de que ellos tenían auto, era una basura. Una basura como la mía pero una meca menos distinguida.

Interesante Janesville: Una ciudad que se construyó dentro de un mall. Nada mas que ver, así que nos volvíamos veloces por las mismas carreteras que nos habían traído, conversando, ya de noche, cuando en el medio de un puente, de pronto el auto empieza a bailar. Me preocupe un poco cuando recorde que los autos no bailaban, y cuando ya me estaba acostumbrando al bamboleo, tate que se pone a saltar para todos lados.

Prefería el paso anterior.

Esperamos que pasara e ultimo de los babosos tragamocos que venían atascados detrás de nuestro bamboleo y por fin pudimos abrir la puerta para bajarnos. Es bien peligroso bajarse por un auto que tiene las puertas de la derecha atascadas. El coke se apoderó rapidamente de la situacion:

Según un análisis exhaustivo, el Doctor Leon, dictaminó que debido a la poca evidencia encontrada, o sea un neumático echo pelota, y montones de pedazos de goma desparramados por la carretera, determinó que el problema había sido una falla en la batería. En cinco minutos estábamos todos metidos hasta la cintura en la maleta del auto, apartando basura, que hace mucho tiempo mi dodge se había convertido en un camión municipal de la basura.

No, no queriamos basura. Pero supusimos que debajo de tarros vacíos, ropa olvidada, bolsas vacías, llenas, cajas y mugres, debía haber por ahí alguna gata (o gato) y alguno que otro neumático de reemplazo con el que dimos después de retirar varios kilos de basura. Pero la gata no aparecía por ninguna parte. Y sin gata, el neumático vale madres.

Ahora me gustaria saber porque y quien fue el carajito que le puso gata. Esta claro que ese es el nombre popular, pero ¿cual sera el verdadero? Ademas, si uno va a un taller y pide una gata, seguro te traen al mencionado felino femenino. Tenía que aparecer en ese atolladero gigante de basura, lo que ciertamente ahorraría varias vergüenzas de tener que comprar una en un taller y sufrir el embarazoso momento de devolver el mamífero felino al vendedor.

Debajo de una caja con comida añeja apareció la gata. Victoriosos y triunfantes nos dispusimos a afrontar nuestra labor, y luego de comprender el intrincado mecanismo de funcionamiento, pudimos levantar el auto, y cuando lo teníamos una vez levantado, descubrimos con horror que primero hay que soltar la rueda antes de levantarlo.

El coke puso la gata en el lugar que mejor le pareció y el que mejor le pareció no fue el que mejor me pareció a mi, pero parecieseme o no, ya era tarde… un liquido funestamente desconocido comenzaba a gotear del auto. Sin importar ni reparar en remendarse, recobré mi hombria,  puse la gata en su lugar y recupere la situacion.

Pero ahora venia la nota curiosa. No hubo caso, no pudimos sacar los pernos.

Cuando ya empezábamos a darnos cuenta que el esfuerzo no rendía, tuvimos uno mas de los encuentros cercanos del duo decimo tipo: Apareció el ovni.

Silenciosamente apareció de la nada, y justo detrás de nuestro auto se puso  a jugar con todas sus lucesitas fantasmagóricas y maquiavelicamente supercumbirumbicas. Vimos que prendió todas sus lucesitas galácticas rojas y azules y se estacionó a la mitad de la carretera. O sea, con una mitad adentro y otra afuera para que no lo atropellaran los gringos tarados que suelen ser tan estúpidos cuando tienen la mala ocurrencia de sentarse detrás de un volante.

Bueno, el cara de raja este se bajo de su patrullita y lo vimos venir por delante de las luces. Se veía una masa oscura inmensa de grande, algo asi como uno de esos osos que dan miedo hasta en la tele y luego se nos vino encima. Cinco minutos de conversación bastaron para cambiarle la cara y al sexto minuto, al igual que nosotros comprendió que nuestra gata levanta autos y sacadora de pernos valia madres, asi que se puso a forcejear con nosotros las tuercas que habia apretado el mismo demonio. Después de soltar, apretar, escupir, maldecir, y patear nuestras tuercas, parecio darse por vencido y se fue a su patrullita tan cachilupi. Pero en vez de subirse y largarse al carajo, se fue para atrás, abrió la maleta en cuestión y se metió de guata adentro.

Se demoró bastante poco, así que nos imaginamos que el hombre este era bastante hábil en urgar entre su propia basura. Un minuto después apareció triunfal con una llave de cruz, esas que nunca has mirado con cariño, pero que hoy llegaba como la mejor amiga-suelta-tuercas-imposiblemente-apretadas.

Muy buena habrá sido la llave, pero sea como sea los pernos habían sido forjados en Mordor. Yo me estaba desesperando porque el asunto estaba tardando demasiado y ya me estaba empezando a preocupar que el policía de puro aburrido nos pidiera los papeles del auto. Así que en un sorprendente ataque de fulminación persistente, mezclado con una sulfuración concomitante, a rompemadres le di con una fuerza descomunal y feroz a las tuercas.

Había tratado el coke, el oso/policia, yo, el coke de nuevo y yo, el coke y el policia, el policia y yo… todos forcejeando por turnos para recuperar la saliva que se perdía en las maldiciones que le echábamos a todas esas putas tuercas de mierda. Y nadie pudo.

Nadie hasta que se me salio el indio. Las saque yo, solito y nadie se explica como. El Oso/policia que era 8/5 veces mas grande que yo, me miraba asombrado mientras convertido en un energúmeno, soltaba una por una las tuercas a puras patadas. Por fin, suelta la rueda, levantamos el auto (levanté), sacamos (saqué) la rueda muerta, pusimos (puse) la rueda nueva, apretamos los pernos, después las manos del Oso/policía que ya era un amigo y le devolvimos su llavecita salvadora y muchas gracias, que puede irse al demonio.

Nos subimos cada uno a su auto, miramos para atrás, y ya no había nada.

Estos policías son un desmadre.

Pero en su total mayoría, podrían ser la mejor gente que conocí en los YIUESEI.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas… para ti.

¿Tienes algo para decirme?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s