Jamaica bajo el cielo.

Anoche, fui merecedor de un privilegio unico, digno de los mejores. Un privilegio raro, intocable, inalcanzable.

Un privilegio lejos de las manos:

Una mañana libre.

Pero entiendase el concepto marino de “mañanas libres”. Una mañana libre, se considera no estar en el gangway. Y no estar en el gangway es bueno.

Bueno porque el gangway es el proceso de asaltar a los “guests”, mientras en manadas, se van bajando del barco. Y nunca es bueno asaltar a los guests cuando se bajan del barco.

Hay que recordar que son peligrosos… muerden.

Y claro. Entonces preparamos toda la parafernalia costumbrista, y nos arreglamos para bajar del barco antes que ellos. Vamos equipados con aparejos, timones y rieles, que usamos como escenarios improvisados para poner a los viejitos, hacerlos posar y sacarles la foto.

Que después tendrán que comprar, logico.

Y el famoso gangway, por lo general, empieza a las 7.30 de la mañana, y termina mas o menos, y alrededor de las 12.30 de la tarde. O sea, toda la mañana friendose bajo un caribeño sol.

Y friendose es una palabra muy adecuada para describir el efecto que produce en la piel 5 horas de sol matutino directo.

Por eso, si no estas en el gangway, es que tienes mucha suerte.

Yo me libré del gangway de Jamaica. Y eso es raro.

Asi que con la gloriosa fortuna caracteristica del hombre caracteristicamente afortunado, partimos al bar a tomarnos unas cervezas, aprovechando mi momentanea y espiritual busqueda del bien, arropado entre mis frazadas durante la mañana.

Y despreocupado como estaba, me quedé hasta tarde, quemando aceite por litros.

Llegando una hora poco apropiada, decido que a pesar de mi suerte, el cansancio me obliga a dormir, y me acuesto recilente y taciturno, momento en el cual el universo se convierte entero en una mescolanza de recuerdos inventados y situaciones anormalmente reales, como las que se viven en los sueños.

Me encontrabame yo en aquellas funcias, cuando la puerta es golpeada de golpe. Y una puerta golpeada de golpe no es cualquier cosa.

Me levanto somnolioso y aun estupidizado, son las 8.30. Abro la puerta, y un tarado con una camara al otro lado, me pregunta si estoy listo.

– Listo?? Listo para que??!

– Como que para que??! A ti te toca de pirata!! Vamos!

– Que!! No, yo tengo libre!!!

El seguia hablando cuando le cerré la puerta en la cara y me fui a meter a mi camita.

Suena la puerta. Mas fuerte.

Es otro tipo, dante. Metro 50, filipino y negrito… Pero de mayor graduación.

El mismo dialogo: Que te toca de pirata, que no! Que si, que vistete. Que no!

Concluye el dialogo con el mismo portazo en la cara, y me meto de nuevo en mi refugio, que afuera hacia frio.

Suena la puerta. Esta vez, suena con voz de mando. El gerente de ventas… esta cosa se está poniendo grave.

– Que vistete que te toca de pirata!

– Que a mi nadie me avisó, que yo tengo libre hoy dia, que no tengo el disfraz.

– Consiguete el disfraz!

– Ah no, no busco nada, que yo de aquí no me muevo.

Y cerré la puerta. No tan fuerte eso si.

Pero esta vez no me metí en la cama, sino que me quedé parado detrás de la puerta mascando mi absurda rabia. Yo quería dormir, era mi derecho!

Suena la puerta.

Abro, y alguien tira unas botas para adentro.

Botas de pirata, mierda.

Tiro las botas al suelo. Me quedo parado con cara de idiota mirando las botas echas un lulo ahi en el suelo. Suena la puerta de nuevo, abro, y una chaqueta de pirata vuela para adentro.

– Mierda, se está completando el disfraz.

Hasta que la puerta deja de sonar, y todavia falta el sombrero. Esta vez la puerta la abró yo, y digo:

– Ah  no, sin el sombrero no voy a ninguna parte!

Claro, despues me llega una banana por sacarme fotos con el disfraz incompleto.

“Banana: Dicese del acto verbal de castigar una falta u/o error cometido por un fotógrafo de menor graduación, aplicado por cualquier fotógrafo de mayor graduación. Siempre se aplica en forma de gritos, y por lo general incluye amenazas fuertes de varios tipos. El nombre banana proviene del acto de introducir dicha fruta por las partes menos exploradas de la anatomía. El tamaño de la banana es directamente proporcional al error cometido, y este error, incluye el producto irracional de la mala suerte.

Asi que sin mi gorrito, yo no me muevo. 2 minutos despues, el gerente de ventas golpeaba puerta tras puerta intentando encontrar el gorrito desaparecido y calmar a este malcriado malnacido.

No hay gorro.

No me muevo.

Los guests ya están bajando del barco, y mi berrinche no termina. Viene Tom y me pasa una peluca de pirata, con pelo real y trenzas resecas. Un asco.

Es lo que hay.

Luego viene Louie, y me dice que el gorro esta afuera.

Mi dibujo bigotes, ojeras (que no era necesario dibujar) y un par de cicatrices ( porque ya me habia llegado una banana por no maquillarme de pirata ), y parto para afuera mordiendo mi rabia.

Llego al gangway entremedio de todos los gringuitos, que me saludaban y decían bromas al verme pasar.

Se suponia que sería yo quien los saludara y les dijera bromas al verlos pasar, cazarlos y hacerlos sacarse fotos conmigo.

En realidad se suponía que sería otro, pero bueno, ya no fué.

Asi que ahí me quedé masticando mi furia mientras iba agarrando a los viejitos uno por uno para que se sacaran fotos conmigo.

Por lo general hay que convencerlos y hacer cosas de piratas para impresionarlos, pero mi rabia era tan grande que no estaba para juegos de cabros chicos.

Claro que mi rabia era tan autentica que aplicaba perfecto para el comportamiento de un pirata. Tan bien interpretada mi labor, que habiendo llegado incluso media hora despues que el otro pirata, sobrepasé su cantidad de fotos en un ratito.

Me convertí en un pirata re-popular.

Dieron las 12, la ropa estilando de transpiración, los calzoncillos mojados, tan mojados que podias estrujarlos y sacarles gotas. Yo no entiendo a los piratas. Vestidos con chaquetas de cuero tan grueso y pantalones de cuero y botas a la rodilla, viajando por el caribe, con un calor de los mil demonios.

Y mas encima, hediondos y pegajosos.

Menos mal que no fuí pirata.

Porque hediondo y pegajoso soy, pero vestido de cuero…

… es otro cuento.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. darosch dice:

    Baboso!!!! ya quiero ver alguna foto de ti vestido de marinerito y de pirata, jajajjajaj, vale la pena para mostrársela a tus nietos cuando tengamos 70 años jajajaja

  2. mrcntx dice:

    TENGO COMO 600!! Juajauaja ahi vas a ver….

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