Estados.

A pesar de que tenga pena, no dejo de ser feliz.

Porque son sentimientos que pertenecen a un concepto diferente. La alegría y la pena son dos estados separados, que al mismo tiempo dependen de la existencia del otro. La felicidad es otra cosa. Es una pintura con otra brocha, un cuadro en otra tela. La felicidad no requiere luz, como lo requiere la oscuridad. No requiere calor, como lo requiere el frio. La felicidad se explica por si sola, no necesita presentaciones, éxitos, ni logros ni fracasos. No es un estado temporal, como lo es el aburrimiento o la risa. La gracia de la felicidad es saber que todo es pasajero, tanto la pena como la alegría, la penumbra y la madrugada, incluso la vida o la muerte. No te amargues la vida cuando comiences a ponerte triste. Cuando llegues al punto máximo de la nostalgia, sabrás que no queda mas que comenzar a sentirte alegre. Cuando entiendas que la felicidad no es un sentimiento si no una alternativa, vas a poder despertarte en la mañana, sabiendo que la mayoría de las cosas que te complican la vida…

… son innecesarias.

Del baúl de los recuerdos… 20 de Octubre, 2009.

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