Descubrimiento.

Me levanté de un salto y me di una vuelta alrededor de el, como si fuera una sesión de Trepa, mirando el problema de lejos para verle su solución. Elegí la escalada mas conveniente, menos mortal y la única realizable porque éste árbol, no tenía por donde treparse. Sencillamente yo dije, después del tremendo webeo allá abajo, resulta que no voy a tener los cojones para poder escalarlo?

A la mierda, un carajo. Yo subo.

Me agarré de un tocón de esos como nudos, y no podría haber sido la mejor escalada en roca. Había lugar para una sola mano, y con ese brazo pude levantarme hasta que el brazo libre pudiera agarrar otro tocón un poco mas arriba. En esa pirueta maligna yo pensaba “y nadie me está grabando!”. Metí la pata en un hoyo medio chanta y me impulsé como pude hacia arriba. Pude abrazar una rama desde abajo, y me colgé como un marsupial mientras mantenía los dedos cruzados.

Es mas jodido que Lute, el Peumo. Solo llegar a primera base es un cuento, profesional. Gran proeza los primeros dos metros, increíble. Y de ahí, para calmar la adrenalina del primer encuentro, me acuesto en una de sus ramas sobre su acolchado y verde musgo a descansar inmóvil y boca abajo absorbiendo aire y absorbiendo luz hasta calmarme. Supe que lo había conseguido cuando creí sentir que el árbol respiraba conmigo.

Me levanté y armé una fijación de seguridad que me produjo dudas, porque era una fijación vertical y yo me estaba moviendo por las ramas horizontales a unos cinco metros. Yo sabía que estaba haciendo algo incorrecto, solo que me sentía capaz de hacerlo.

Fue solo un segundo en el que perdí el equilibrio y vi clara la caída. Con mucha mas suerte que experiencia recuperé la estabilidad, pero en mi imaginación yo ya estaba quebrado allá abajo en el suelo. Fue una revelación y una enseñanza de vida:

“Cuando estés haciendo algo incorrecto, aunque seas capaz de hacerlo, sigue siendo algo incorrecto”

Me devolví por la gran rama teniendo super claro que me pude tomar éste árbol a huevo, olvidándome que se tiene que construir la confianza. “No hay problema, ya entendí. Soy un ser humano”. Avancé por sus ramas tanto como pude sin arriesgar nada, y me quedé inventando trayectorias mas y mas complejas. A medida que iba probando los diferentes cursos de sus ramas, no hubo lugar para donde no fuera. Y cuando se me acabaron los lugares nuevos, supe que no podría seguir subiendo a menos que fuera con una escalera.

Encontré un lugar ridículamente rebuscado que podía usar para acostarme cómodamente a unos ocho metros del suelo, y puse toda mi atención a no pensar en nada. La copa estaba allá arriba y yo sin poder alcanzarla. Pero de algún modo, tenía super claro lo que había que hacer para seguir la escalada, no habían dudas.  Aprendí.

Mi objetivo estaba claro, ya se como lograrlo.

Acababa de desatar un nudo de mi vida.

¿Tienes algo para decirme?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s