Incendies (2010)

el

Master Piece.

Elegí el numero 33 por una serie de coincidencias que no voy a revelar, y me dirigí a la infinita lista de películas pendientes que tengo en el computador con el propósito de revisar. La que estuviera en la posición 33 era la película que iba a ver. Tomé la primera en la lista y comencé a contar: Uno, dos, tres, cuatro… y movía mi dedo hacia abajo contando, película por película. Trece, catorce, quince… y me saltaba unos títulos con el que hubiera dado un tremendo gusto en detenerse. Dieciséis, diecisiete, dieciocho… ¿Que hago si me toca una película que no me tinca?

– Se borra. No la voy a ver jamás, ocupa espacio y molesta. Treinta y uno, treinta y dos y… treinta y tres. Aquí está, cual es?

incendies-2010

No me tinca, se borra.

Pero antes de eliminarla, debió existir una buena razón para que estuviera en mi lista en primer lugar. Así que revisé el titulo en internet, y se notaba que era un drama de guerra, probablemente repetido y mamón. Tenía un buen puntaje, de esos que reciben las películas buenas. Pero no tenía ganas de ver una película de guerra, y ya casi decidido a borrarla, reviso la descripción de la crítica: La primera palabra decía “Master Piece”.

Y con esa palabra, comienzo también mi opinión.

No pensaba en mandar a la papelera de reciclaje una obra maestra. Hacerlo, hubiera sido botar a la basura la pintura de un Monet que todavía nadie conoce. Entonces había que ver la razón por la que se podría considerar esta película como una obra maestra, y ver si estaba de acuerdo con ello.

Así que preparé el sistema de cine con su tele grande y su sonido de lujo, almohadas, abrigo, un poquito de yerba y una copa de vino para transportarme a Palestina, a vivir una de las historias mas interesantes y raras que me ha tocado disfrutar. Tiene un comienzo complejo y algo lento, que produce cierta impaciencia y por un rato breve, el incómodo pensamiento de haber elegido mal. Todo esto como un gesto muy poco amigable de parte del director, quizá con la oscura intención de motivar que el espectador tuviera ganas de verla por segunda vez. Y si no fuera por sus 2 horas veinte minutos, probablemente lo haría.

Básicamente es la narración de la historia desarrollada en torno a una muy confusa experiencia en la vida de dos hermanos mellizos. La narrativa ocurre en dos épocas simultaneas, que al principio es un poco caótico de digerir, pero se solventa luego, cuando la guerra se convierte en una pequeña parte de la historia y se hace un poco mas amigable para el espectador. Eso, para el alivio de los que no estaban dispuestos a ver un drama de guerra.

Técnicamente, la fotografía de la película tiene un muy buen logrado trabajo en las composiciones y en la transición de los planos. Pero a mi parecer, faltó explotar la fuerza de la composición para transportar al espectador a la realidad de vivir el oriente medio. De todas maneras tiene chocolatitos muy elaborados dignos de volver a ver (y lo hice), como vivir la experiencia de encontrarte dentro de un bus lleno de gente que es reventado a balazos desde afuera.

Tienes que sacarte las manchas de sangre de la cara.

Por otro lado, es apreciable la aplaudible magnitud del trabajo realizado por los actores, que se vieron forzados a tratar de interpretar situaciones emocionales de extremas complejidad, bordeando el absurdo, asumiendo la misión de hacerlo a la altura de los hechos.

Para resumir, si tuviera que elegir una película con la que se le pudiera asociar, yo diría inmediatamente “El Secreto de sus Ojos”, por lo caótico de la trama atemporal, lo controvertido y rebuscado de la historia, y por la increíble relación existente en la pequeña cantidad de sus personajes.

Y te recomiendo que desde aquí no leas mas:

Porque no creo que te guste saber que lo interesante de todo el argumento es que la película básicamente explica que el apagado de tele que sufre la señora que estaba al lado de la piscina, le ocurrió porque reconoció en el tatuaje del hombre que estaba a su lado, al hijo perdido que abandonó el mismo día de nacer, quien al crecer se había convertido en un asesino torturador que tuvo el placer en su ignorancia, de violar y torturar a su madre durante los quince años de su tiempo en la cárcel a quien embarazó y le dio dos niños mellizos. O sea:

El violador de la mujer, era también su hijo, lo que convierte a los niños en hermanos de su padre.

Tal cual como suena.

Como te digo, creo que es una película que vale la pena ver. Dos veces. No si te convence la descripción de la película como a mi, cuando estuve a punto de que la mandara a la papelera de reciclaje:

“El viaje de dos mellizos al oriente medio a descubrir la historia de la familia, y cumplir los últimos deseos de su madre”

Que paja. Pero ahora después de haber visto la película, pienso que la descripción que me impulsó a borrarla es exactamente la que me debería haber motivado a verla, corroborando así que soy un hijo de puta lleno de prejuicios que está dispuesto a desechar una bella pieza de arte, a la menor indicación de mediocridad.

Pero no es una obra maestra: el libro debe ser mucho mejor.

Que hijo de puta que soy.

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