Completo.

Me llamó para preguntarme que iba a hacer y le pregunté si tenía ganas de portarse mal. Se rió, me colgó y me pasó a buscar sin avisarme. Le pregunté si tenía ganas de subir y partimos a un lugar de los tesoros secretos que guardo para las personas especiales arriba de un cerro. Llovía y nos sentamos en los asientos de atrás, mientras preparaba la baraja para leerle las cartas. Parecía tensa y me preguntó si me parecía mal que se fumara un cigarro. Con el Tarot le contesté dos preguntas y vi en su cara la sonrisa del que encuentra lo que andaba buscando. Me alegré también de haberla ayudado. Guardamos todo y nos fuimos arrancando los besos de a poco, como cuando disfrutas la calma de comer despacio cuando tienes hambre. Pasamos al juego de sacarnos lo que nos sobra, hasta que la hora dijo otra cosa. Nos despedimos tristes de contentos, me bajé del auto con confianza y cuando comencé a caminar por el campo, mi primer pensamiento fue:

– Estoy completo.

¿Tienes algo para decirme?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s