Justicia.

el

Hay una señora afuera que está gritando en la mitad de la plaza. No me había dado cuenta que era real, me imaginé que era alguna extraña sección del tema que estoy escuchando. La señora no para de gritar. Es impresionante. Ahora recién estoy entendiendo su historia porque no grita todo el rato, se calla y descansa para poder seguir gritando. Ahora entiendo el drama que la aqueja, y es grave.

Tiene que ser tremendamente grave para que esté gritándole a todo el mundo su problema. En cada uno de sus descansos pienso en un “por fin se desahogó y se fue para su casa” pero en realidad está tomando aire.

Estoy impresionado. Acabo de ir a ver por la ventana y tiene congregada una pequeña multitud. Si esta señora consigue mas gente esto podría convertirse en un linchamiento publico. Antes de darme cuenta que la horda ya se estaba armando, me imagine a mi mismo bajando a la plaza para gritar con ella.

Quizá ahí se sume un tercero y se rompe la represa. Pero ahora, como ya tiene mas o menos armada su incursión vikinga, me imaginé que mi participación en tales circunstancias sería proveer bencina, cuerdas y fuego.

Me sorprendo haber llegado tan lejos en las proyecciones de mi mente.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    Aguantar no mas, no te queda otra

¿Tienes algo para decirme?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s