Nocturno en Do menor

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Te invito a leer un tema musical que estoy trabajando.

Es una historia completamente ficticia que encontré escrita en un trozo de papel confort con caca, en el piso del baño de un mercado en Kuala Lumpur, un día que andaba con caña y con la guata mala y no se me ocurrió nada mejor que musicalizar este profundo poema de amor. Todos los personajes son inventados, cualquier relación con la realidad es mala cueva, salvo la dierra. Esa era real. 

Piensa una tecnocumbia ucraniana folclorica artesanal con ritmos cubanos de africa del este y agrégale el alma china. Los instrumentos son: Cajón, trombón, saxofón, acordeón, no importa que instrumento sea, tiene que terminar en “ón”. Ah, y le sumo una trompeta porque se me paró la raja. La disquera está esperando, hay una gira programada y ya hay discusiones acerca de los derechos. Por la ventana veo gente con pancartas y hay una persona que no conozco sentada en mi sofá, fumando.

Hay expectación.

Comienza con un solo de corneta en Do menor seguido por un complicado redoble de chinchinero.

1, 2, 3 y…

Hay un país entero tirando piedras vuelto loco,
mientras el mundo se acaba de a poco en un colapso total.
Los bancos jugándosela toda para crear mas pobreza, 
mientras mi vecina de al lado, al cabro chico le aplica el castigo nalgal.
Y yo con cara de idiota, ajeno al mundo
solo pregunto ¿cuando chucha te vuelvo a ver?

Nada más.

¿Cuando rechuchas te voy a volver a ver?

Como si no fuera importante que los volcanes exploten
ni que los humanos se extingan,
porque feliz me mando otra vida 
si en esta no alcanzo a volver a verte.

Como si no fuera importante que tengo sueño
o que tengo diarrea (y tengo diarrea)
porque estar en el water,
no es sino otra forma de espera.

Debería darte vergüenza
haberme enamorado tanto.
Mis talentos se desperdician,
porque pude ser un aporte para el mundo.

Un hombre de provecho…
Curar lo incurable,
detener una guerra,
convertir el vino en agua,
hacer electricidad de la pena.

Pero en qué inútil ser me convierto
que en este estado miserable,
me lanzo irresponsable,
hacia el elixir sagrado de tus ojos sin fondo,
con la certeza absoluta
de lo mucho que la estoy cagando,
por no haber entendido a la primera.

Mira lo que hiciste, inmoral.
Podría haberme desperdiciado con drogas,
una borrachera dolorosa y barata,
o al menos con alguna postura política primitiva.

Deberían hacer leyes
que prohiban enamorarse así de la gente.
¿No ves que nos convierte en tarados?
Dime que no te has enterado.

(solo de mandolina)

Porque aunque arriesgue un asalto,
sin teléfono ni billetera, te sigo esperando.
Debajo de la lluvia con tal de verte,
aunque vuelva el diluvio,
aunque me lleve la muerte.
Me paso por la raja la luz cegadora,
y pico pal que lee,
con el disparo de nieve.

A mi no me importa nada,
nada con tal de verte.
Que la economía colapsa,
hay hambruna colectiva,
el metro viene lleno,
y no me importa nada.

En la sala de urgencia,
no me importa nada.
Estoy lleno de cables
y el respirador me sostiene.
¿Y que me importa a mi,
si no verte?

En el purgatorio con la condena del cielo,
no me importa nada.
Un meteorito viene hacia acá,
verte de nuevo o nada.
verte de nuevo o nada.
verte de nuevo o nada.



En esta parte aparece un solo de gaita colombiana, entra un político amaestrado haciendo malabarismos con libros de leyes y aparecen 60 cunas bajando del techo con guaguas que tienen chupetes con pantallas. Termina el solo, y en la escena queda una sola luz vacía, que el cierre del telón no puede apagar.

Fin del tema.

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