Comunicación animal

Con el constante movimiento del pedal, la noche había dejado de estar tan helada. La filosa brisa que se oponía a mi avance solo podía hacer pequeños estragos en la superficie de mi cara descubierta, pero el resto de mi cuerpo permanecía en un estado de permanente efervescencia. Quedaba aún un kilómetro para llegar a…

Insensatez.

– Ven y vamos a volar – me dijo. Y como ir y volar me parece siempre la mejor idea “Weno”, dije yo. Se suponía que nos juntaríamos a una hora razonable en algún lugar civilizado, pero ya oscuro y medio tarde, nos encontramos en la mitad de la plaza después de una incomprensible sucesión…

En la cima de mi mundo

Estar debajo de la tremenda dimensión del área que delimitan sus piececitos de niño azulosos de acero remachado con tornillos, es algo que marea. Rápida(la)mente baja la bandera y sube una blanca después de un intento muy débil en tratar de entender la ingeniería de la construcción y su peso. Es imposible pero está aquí,…

Eiffel.

Elegí llegar al corazón de la bailarina perdiéndome en su falda. Tomándome todo el tiempo del mundo, con delicia fui doblando en cada una de sus posibilidades, corrigiendo mi camino en todas las trayectorias curvas, orientándome por la joya que representa su potente corazón. ¿Cómo no iba a ver la torre desde cualquier lugar de…

Eso es París.

Ningún tesoro aparece a menos que estuviese perdido. Así le permití esconderse a París, explorando secretamente lo que sin pudor expresara orgullosa debajo de todos sus pliegues. Todo es París Lo que ves, lo que hueles, lo que oyes, lo que piensas, sientes e imaginas, es París. Todo elemento en la composición de París es…

Con Erre mayúscula.

A la Foxy le llegó la regla su lunita, y me siento extrañísimo con este suceso de adolescencia tan repentino. Me estaba empezando a dar cuenta de su crecimiento, porque de a poco iba dejando de ser un simple perro entre otros perros. Con vertiginosa rapidez se convirtió en el centro de atracción de todos. El culo…

Allí, allí po.

Bosques ríos, praderas, caballos y vacas. Casas vacías, siempre ocupadas. Ríos que se juntan y crecen, ríos secos que esperan. Perros, gatos, gallinas y patos, madera. Madera cortada, madera en potencia, madera sembrada, madera robada. Esperanza. Ríos y más ríos, tierra de todos y propiedad privada. Y puentes y cercos y puertas y trancas y…

La Bestia

La bestia enorme se abalanzó de un salto hacia el segundo piso donde nos encontrábamos parapetados y mientras con golpes y mordiscos hacía estallar las tablas de la ventana fortificada, sin miedo me acerqué a la abertura para verle de cerca su mirada.

Entendiendo a Hemingway

Desde mi pequeña ventana empotrada en uno de aquellos techos de la época de la revolución, sentado en mi cama miro como anochece París. Tiene esa clásica ternura rosada que le otorga el estatus de Ciudad Enamorada. Hoy será luna llena. Me enfrento a las ganas de salirme por la ventana hacia el techo y…

Square Alban Satragne

Estás parado no tienes idea donde y tienes que ir a un lugar sin tener ni idea como. Todo está en francés, y eso mi querido amigo, es una complicación para los visitantes que provienen de un país en que la principal palabra conocida es la marca de un auto. Y ni siquiera la pronunciamos…