Sauces

Colgaban flojos y compasivos, sonriendo desde lo alto, mirándome divertidos adonde yo estaba en el suelo. Se tragaban muertos de risa  toda al agua que iba cayendo, riendo también al jugar con el viento. Desde allá arriba me saludaban, muertos de la risa, llenos de vida, siempre amigos del tiempo.

Flores salvajes.

Nadie poda las flores salvajes que crecen en los prados abandonados a un lado de las ciudades, y aun los caballos las miran con envidia por su lucha de libertad tan auténtica y tan viva.

Luz y sombra

Ampolletas llenas de rabia iluminan las sonrisas de los idiotas, los paranoicos y los desesperados: Incesantes comerciantes de apariencias y máscaras, buscan adquirir poder imaginario; legítimos propietarios de la ilusión de pertenecerse a si mismos, ignorando el poder secreto de la voluntad y de los sueños. Incandescentes focos irradian constante miedo, descubriendo en su luz,…

Y de pronto…

…El silencio se hizo canción, el viento se transformó en música, y la tormenta que trajiste contigo en tus latidos, encendió mi corazón.

En paz.

El día cambió y la noche da lugar a la mañana. No hay sonidos en las calles, es domingo en la madrugada. La ciudad duerme, y la lluvia convierte en sinfonía las gotas que resbalan por mi ventana.

Hogar.

Dos pasos hacia adelante contra el viento, dos pasos hacia atrás para afirmar los pies en el suelo. Dos segundos en el tiempo, dos alas listas para el momento del vuelo y cuatro raíces que van anclándose poco a poco en el abono de los sueños.

Soy mi música y mi música soy yo.

Soy las vibraciones que cortan el viento, que me siguen, conmigo, indiferentes. Soy las ondulaciones de los instrumentos, que silban sus notas rompiendo el silencio. Soy mi música y mi música soy yo, que me acompaña donde vaya, que me hace guardia cuando duermo y que me despierta en las mañanas. Soy mi música y…

Cuando algo se moje.

Deja que el sol lo seque, no te preocupes. Toma la vida con calma. No creas todo lo que te dicen. No esperes nada para la siguiente, no serás desilusionado. Este es el momento para hacer las cosas bien. No te preocupes por el pasado, nada hay ya que puedas hacer. Piensa en el futuro…

Confieso.

Volví sin querer volver, me fui sin haber partido. Me quedé sin querer y haberme ido, después de soñar sin haber dormido.

Cappuchino.

Estoy parado en la proa de mi propio navío sonriendo impaciente las embestidas del viento, mientras me limpio con el dorso de la mano, las gotas que pulverizadas por el casco resbalan por mi frente mojada. Estoy de pie, dando la batalla, con la risa en grito, amenazado y ajeno, siempre en control, siempre sereno.