En El Chaltén.

Las inocentes agujas que aparecieron allá muy lejos al final (o comienzo) del cielo, no eran mas que eso. Y tranquilo hermano, son bonitas porque llegaron a poner orden al desierto, pero no eran gran cosa vistas desde donde nos encontrábamos, porque no pasaban de ser una curiosidad en el horizonte. Pero sin importar la…