Cerro Torre

Como nos habíamos inventado una noche a mitad de camino, había que ser responsables con uno mismo completar la otra mitad. No íbamos a quedarnos a vivir en la península por toda la eternidad, porque por tentador que fuese, se nos terminaba la comida y el canibalismo aún no era una opción. Tarde o temprano…

En El Chaltén.

Las inocentes agujas que aparecieron allá muy lejos al final (o comienzo) del cielo, no eran mas que eso. Y tranquilo hermano, son bonitas porque llegaron a poner orden al desierto, pero no eran gran cosa vistas desde donde nos encontrábamos, porque no pasaban de ser una curiosidad en el horizonte. Pero sin importar la…