Funciona.

Me eché la cuerda al cogote y me saqué los zapatos que quedaron mirándome desde el suelo con cara de pescao. Como era muy conveniente decirles “Chao Pescao”, me despedí, agarré la primera rama y pa arriba todos. Fui subiendo como siempre pero sin tanto juego, enfocado en la copa. En esta época, Raul se…