Hacia Bariloche y más allá…

La noche comenzaba a abalanzarse sobre las montañas que aún nos envolvían con esa sensación de pequeñez que embarga a todos los seres cuando entienden su posición dentro del cielo. La carretera, una serpiente muy viva de infinitos colores, oscilaba humilde pero imperiosa entre los bosques que le permitieron su paso, premiando la perseverancia de…